divendres, 22 de juliol de 2011

Centenario de Agustí Chalaux. Cerremos Ascó. Una definición de evolución.


2. Texto en castellano.

(Texto en castellano).


Los medios de comunicación nos han conmocionado por los recientes atentados en Noruega, pero recordemos también las víctimas, mucho más numerosas, de las guerras de Afganistán, Irak y Libia, entre otras.

Esto nos da pie a hacer memoria de aquellas personas que, tanto desde su pensamiento, como desde su acción, han luchado por la paz en el mundo, y la aplicación de soluciones eficaces a sus problemas, como nuestro amigo Agustí Chalaux (1911-2006), que el pasado martes 19 de julio hizo cien años de su nacimiento.

Haciendo bueno el logotipo de nuestro blog, os pedimos también vuestro apoyo para evitar una nueva prórroga de la central nuclear de Ascó, en la condición de que la energía nuclear debe ser sustituida por fuentes renovables y, a ser posible, libres.

Finalmente, os ofrecemos una definición de la palabra «evolución», que da título a nuestro blog, para que os haga reflexionar.

B.


Elogio de Agustí Chalaux (1911-2006) en ocasión del centenario de su nacimiento.

Deben de haber libertarios que fortalezcan la sociedad civil respecto a la presión que ejerce el sector oficial estatal y el sector privado, creando y manteniendo sindicatos, ateneos, cooperativas, editoriales, bibliotecas, escuelas, publicaciones, libros, recursos de Internet, traducciones, etc.

Pero Agustí Chalaux, nacido hace cien años el 19 de julio de 1911, fue un libertario que no renunció a la solución política. Muchos libertarios, y tienen su derecho, abrazaron las corrientes que renuncian a la necesidad de resolver políticamente una serie de problemas. Agustí los quiere resolver todos: la corrupción y el soborno, los abusos de poder, la miseria, la falta de transparencia, el no ejercicio de la responsabilidad ante la toma de decisiones políticas injustas o lesivas, las pérdidas de las libertades individuales, sociales colectivas y nacionales bajo cualquier pretexto (como por ejemplo el llamado «terrorismo»), las presiones que reciben políticos y jueces respecto a los «lobbies» y los grupos de presión, etc.

Ante la dicotomía entre comunistas autoritarios: «Hay que conquistar el poder para disfrutarlo» y los libertarios clásicos: «Hay que destruir el poder». El lema de Agustí es: «Hay que conquistar el poder para destruirlo y sustituirlo por un mandato cívico responsable».

No en vano, Agustí nos recuerda el momento de la historia donde sus amigos libertarios lograron el mayor poder en Cataluña, y procura aprender de sus errores: «Ya hemos perdido la guerra y la revolución por no haber sabido, desde un principio, dominar la moneda y la banca como instrumentos al servicio del pueblo, hemos considerado, como unos adolescentes, que las armas y la violencia lo eran todo», le dijo a Agustí el dirigente libertario Abad de Santillán, el septiembre de 1936.

Durante los oscuros días del franquismo español, Agustí esperó la ocasión para clarificar la alternativa que estaba gestando en su mente, hasta que esta ocasión llegó, durante la transición política, de la mano del entonces senador independiente por Barcelona Lluís Maria Xirinacs, un político ético como pocos, luchador no violento por la amnistía de los presos y los derechos y libertades individuales, colectivos y nacionales. Una persona capaz, desde su despacho de senador, de proponer una constitución alternativa completa, ante la oposición de la mayoría de sus colegas. Una persona que, con el tiempo, llegó a crear un modelo filosófico de conocimiento de la realidad, que permite clasificar más eficientemente todo el conocimiento humano.

Agustí fue tras de Xirinacs, que le evitaba, hasta que un buen día, Agustí le convenció: «Si tú tienes excedentes de alcachofas y hay gente que sufre hambre, tú puedes inventar el dinero necesario para que estas personas compren las alcachofas que sobran, y con ello harás que la gente no sufra hambre, sin crear inflación».

Y fue entonces cuando Luis María, Agustí, y un grupo de personas interesadas en ofrecer una alternativa a los dos sistemas imperantes durante la pasada Guerra Fría, crearon el Centro de Estudios Joan Bardina, pues Agustí no quería que la nueva asociación llevara su nombre: «Los honores se concederán a las personas cuando éstas ya han muerto» (no sea que estas personas traicionaran, antes de morir, los ideales defendidos y que estos honores premiaban).

El ex-jugador de fútbol profesional y ex-presentador de televisión David Icke afirma, en sus discursos en todo el mundo, que la élite económica mundial quiere realmente abolir el dinero anónimo de monedas y billetes, e imponer un dinero telemático de uso obligatorio, pero enteramente a su servicio, estableciendo una verdadera tiranía plutocrática. En el supuesto caso de que esto fuera cierto, de acuerdo con este sistema denunciado por Icke, si alguien manifestara su disconformidad con el sistema, entonces se le sometería a la indigencia, bloqueándole las cuentas corrientes de que disponga. Se deduce, según Icke, que el dinero anónimo de monedas y billetes es un mal necesario para preservar la libertad de las personas.

Entre el sistema actual, que por un lado supone la corrupción del dinero anónimo coexistiendo con un dinero telemático opcional bajo control privado, y por otro una tiranía telemática al servicio de los ricos, Agustí Chalaux ofrece una alternativa necesaria, que procura preservar los derechos y las libertades, pero también hace más difícil la corrupción, promoviendo una transparencia que permite el ejercicio de la responsabilidad.

Ante esta posibilidad que se implante de cualquier forma esta abolición del dinero anónimo, el modelo del equipo encabezado por Agustí contiene un conjunto de medidas de salvaguarda de los derechos y libertades, como la necesidad de que sea una justicia independiente los políticos y los poderes económicos la que controle la red telemática y su base de datos.

No vale, pues, cualquier intento de imposición del dinero telemático de uso obligatorio y exclusivo, si se hace en favor de los poderes ejecutivos y legislativos de los estados, o bien en favor del poder de las grandes fortunas privadas.

Pero una justicia no es realmente independiente si no dispone de los recursos necesarios para mantener su labor, y si sus jueces son nombrados por los poderes ejecutivos y legislativos de los estados. Es por ello que Agustí propone que la justicia reciba un porcentaje fijo, por ley, de los presupuestos ordinarios y extraordinarios del Estado, y se administre ella misma estos recursos. Así, la justicia no será un cuerpo indigente a merced de los caprichos de un poder político que acapara todos los recursos, e incapaz de investigar con celeridad todas las causas judiciales abiertas.

Ni tampoco la justicia estará tanto sometida a la tentación del soborno. Un juez amigo de Agustí, quejoso de la indigencia en la que estaba el aparato judicial, le dijo, en un tiempo en que en España todavía valían las pesetas: «Mira, Agustí. Mi mujer y mis hijas me recuerdan continuamente que el colega tal ha comprado para su mujer un abrigo de pieles muy caro, y que el colega cual se ha comprado un coche nuevo. Te aseguro que, por un pequeño soborno de uno o dos millones de pesetas, no cederé, pero, ante la presión de mi mujer y de mis hijas, si me viene alguien con un soborno de cien o doscientos millones de pesetas, entonces yo lo aceptaré».

Para romper el posible corporativismo judicial, y suplir la falta de jueces, se permite que un abogado con diez años de ejercicio, o bien un notario con cinco, puedan acceder a la judicatura, cumpliendo unos tiempos de pasantias al servicios de otros jueces, que valorarán su capacidad. Como decía repetidamente Agustí: «Un país con 10.000 jueces y 100.000 policías va mal, mientras que un país con 100.000 jueces y 10.000 policías va bien».

Tampoco vale, según Agustí, cualquier red telemática para hospedar el sistema de dinero telemático que él reivindica. Ha de haber un número impar (3, 5, etc.) de redes telemáticas, con hardware y software diferentes entre ellas, que coexistan simultáneamente, permitiendo solucionar las incongruencias. Además, la red telemática más antigua debe ser sustituida, de vez en cuando, por una red telemática más nueva, también con hardware y software diferentes, para mantener la eficiencia del conjunto.

Agustí Chalaux, Lluís Maria Xirinacs y su equipo afirmaron que, con un sistema monetario telemático de estas características, se podría verificar o desmentir una hipótesis, según la cual, se podría inventar el dinero necesario para que los consumidores puedan comprar los excedentes de producción que no son adquiridos, sin crear inflación. La base sobre la que se podría inventar este dinero es una riqueza escondida, que no se puede captar con el actual mercado de dinero anónimo, procedente de todos los inventos que ya no tributan derechos de patente.

En el caso de que esta hipótesis se demostrara, se puede ofrecer automáticamente un salario social o renta básica a toda persona que no dispone de ningún ingreso, eliminando así la miseria por razón de dinero. Al mismo tiempo, según el propio Agustí, el salario mínimo pasa a ser aproximadamente el doble de este salario social, pues nadie querría trabajar por debajo de este umbral.

Tanto si se confirma esta hipótesis como si no, y por razones de prudencia económica, se aplicaría un impuesto sobre cada transacción comercial o factura-cheque. También habría un impuesto sobre las rentas de la tierra, tal como defendía Henry George. El dinero telemático, como nos lo recuerda el economista Arcadi Oliveres, permitiría eliminar el fraude fiscal y el mercado negro. Todo ello facilitaría una disminución drástica de la presión fiscal.

Así como la justicia debe ser eficaz y rápida, en la medida de lo posible y sin pérdida de garantía procesal, Agustí afirma que la legislación debe ser una labor participativa y meditada: «La incontinencia legislativa de los legisladores es hoy en día peor que la incontinencia gástrica».

Por eso Agustí propone, entre otras cosas, que las diferentes leyes puedan ser también debatidas por los gremios y colegios profesionales que se ven afectados. Resultando que los profesionales mercantiles están obligados a agremiarse de forma gratuita y obligatoria en su respectivo gremio, una de cuyas funciones es establecer precios mínimos para evitar el «dumping», o sea la venta por debajo del precio de coste, y difundir una publicidad gremial que sustituya la siempre engañosa publicidad privada.

Así como en los órganos legislativos es lícito que participen personas que pertenecen a diferentes partidos políticos, los órganos ejecutivos deben ser elegidos entre personas independientes de ningún partido, con dos años de carencia de militancia, pues deben representar al conjunto de la población afectada y no una parte. Se pretende acabar así, pues, con la práctica común de los responsables ejecutivos de establecer decisiones que favorezcan el electorado de un determinado partido propio en detrimento del electorado de los partidos rivales.

Hasta ahora, las campañas electorales duraban oficialmente un tiempo muy corto, pero su elevado coste, con la consecuente dependencia de los candidatos respecto a los acreedores, eran la garantía para un buen resultado. Según Agustí, las campañas electorales deben durar un año para facilitar que todos los candidatos sean bien conocidos por sus electores, pero deben basarse en medios y espacios públicos al alcance de todos.

Xirinacs se caracterizó en vida por reivindicar la libertad de todas las naciones, entre ellas la catalana. Pero tanto Agustí Chalaux como Lluís Maria Xirinacs reivindican también que la solución final a los problemas de violencia entre los diferentes pueblos de la Humanidad pasan por una confederación libre de todas las naciones de la Tierra. Esto permitiría evitar las guerras que asolan nuestro planeta, como las de Afganistán, Irak, Libia, las numerosas guerras africanas, etc. y sus consecuencias, como los recientes atentados en Noruega.

Una Confederación Mundial de este tipo nos obligará a nosotros, los seres humanos, a enderezar las energías que actualmente empleamos en las diferentes guerras, ocupaciones y violencias contra nuestros congéneres, canalizándolas a evolucionar hacia el interior del ser humano y hacia el exterior de nuestro planeta.

El equipo del Centro de Estudios Joan Bardina fue desgranando un modelo, más completo de lo que hemos explicado aquí. Un modelo que a la vez pretende respetar el libre albedrío de las personas, como afirma hacerlo la primera vía de la democracia capitalista, así como asegurar la subsistencia material de estas mismas personas, como afirma hacerlo la segunda vía del comunismo tiránico. En definitiva, una auténtica «Tercera Vía».

Podéis consultar este modelo dentro de los diferentes documentos que se mencionan en el siguiente sitio web, con los enlaces que os señalamos a continuación:



Aquí tenéis la demostración de cómo es necesario que haya parlamentarios y parlamentarias honestos en las cámaras legislativas. Ver el video, subtitulado en castellano, de la intervención de la diputada Cidinha Campos, de la asamblea legislativa del Estado de Río de Janeiro, en Alerj, Brasil, contra algunos de sus colegas corruptos:





Por la finalización del permiso de la central nuclear de Ascó.

Hagamos oír nuestra voz. Las personas y entidades que formamos «Tanquem les Nuclears» («Cerremos las Nucleares») hacemos un llamamiento a la resistencia para que no renueven el permiso de explotación de una nuclear vieja, peligrosa e innecesaria. Queremos que desde el tejido asociativo, tanto de Cataluña como de fuera de Cataluña, se desautorice a los que juegan irresponsablemente con nuestra salud y el medio ambiente.

Os animamos a que desde cada asociación, cooperativa, grupo cultural, deportivo o juvenil, fundación, empresa o comercio; desde cada sección o su local de cada sindicato, desde cada agrupación local o sectorial de cada fuerza política, desde ayuntamientos y consejos comarcales, o desde el mundo de la enseñanza..., entréis en la web http://www.tanquemlesnuclears.org/ y apoyéis el texto básico que denuncia esta decisión irracional, y que os reproducimos a continuación.

Demanda:

El próximo 1 de octubre el gobierno del Estado debe decidir si renueva o no el permiso de funcionamiento de la central nuclear de Ascó, en la Ribera d'Ebre, Tarragona.

Ascó es una central con deficiencias de estructura. Ha acumulado casi un centenar de problemas de funcionamiento en los últimos 4 años. Lo más grave, el 26 de noviembre de 2007, con una fuga masiva de partículas radiactivas que contaminó sus edificios y el entorno, llegando hasta la costa. La dirección de la central y el Consejo de Seguridad Nuclear escondieron la contaminación durante más de 4 meses, poniendo en peligro el medio ambiente y la salud de la población, hasta que Greenpeace denunció lo ocurrido. Aún se han de depurar las responsabilidades legales. Además, Ascó está construida sobre un terreno inestable, lo que aumenta el peligro.

La catástrofe de Fukushima, en Japón, ha supuesto una nueva demostración de hasta qué punto un accidente nuclear se convierte en una catástrofe permanente: durante décadas la vida resulta afectada, la población debe ser desplazada, y la contaminación se dispersa en miles de kilómetros, afectando el aire, el agua y los alimentos. En Cataluña ya tuvimos una seria advertencia en octubre de 1989, con el accidente nuclear de Vandellós 1.

Ascó lleva funcionando 29 años, y dejará como legado un mínimo de 1300 toneladas de residuos radiactivos que se deberán mantener en un lugar seguro, ya que emitirán radiación durante miles de años. Cada año que funciona, la central añade unas 50 toneladas más de estos residuos a los que ya existen.

La electricidad que produce Ascó puede ser sustituida por la que generan otras tecnologías que no son tan peligrosas: centrales de cogeneración con gas, hidráulicas, eólicas, solares o geotérmicas. De hecho, las numerosas veces que la central ha sido parada no se ha notado en el suministro eléctrico.

Por todo ello pedimos que no se conceda la renovación del permiso de funcionamiento de Ascó, el 1 de octubre de 2011.

Cataluña, verano de 2011.

Más información sobre la situación de Ascó a:


Martes, 12 de julio de 2011.

Listado de argumentos a tener en cuenta:

  • Las centrales nucleares son un sistema muy ineficiente de generar energía que consiste en hacer hervir agua con el calor de un reactor y luego hacer mover una turbina.
  • Los desechos radiactivos que generan precisan de una custodia muy larga en el tiempo que no es financiada con los supuestos beneficios de las centrales.
  • Estos desechos permiten ser utilizados para crear armamento nuclear como el que se empleó en Hiroshima, Nagasaki, el que sirvió para atemorizar el mundo durante la pasada Guerra Fría y que puede acabar con la vida sobre el planeta. También, probablemente, se empleó de forma secreta en otras confrontaciones como, por ejemplo, en las recientes guerras en Irak.
  • Cuando se producen accidentes graves, provocan fugas radiactivas peligrosísimas, como ha ocurrido con las centrales de Harrisburg, Chernobil y Fukushima, que dejan inhabitables grandes extensiones durante mucho tiempo, y afectan incluso zonas muy alejadas del foco de la fuga.
  • Es un sistema de producir energía que concentra un excesivo poder económico en unas pocas manos, capaz de presionar abusivamente el ámbito político para perpetuarse, y no se hace responsable de las consecuencias a largo plazo (Es aquello de «privatizar los beneficios y socializar las pérdidas»), a diferencia de otros sistemas de producir energía, más ecológicos, que permiten la existencia de fuentes de producción de dimensiones más reducidas y con la posibilidad de ser gestionadas por cada uno de nosotros.
Aquí tenéis el vídeo de un padre de familia francés que vive a 200 kilómetros de Fukushima. Recordemos que es el Estado francés quien fomenta con más fuerza la energía nuclear. La narración está en francés subtitulada en castellano:



Muchas gracias por vuestro apoyo.

Una definición de la palabra evolución.

Evolución, evolutivo. Así he traducido las palabras sánscritas karma y karmika, pues he considerado demasiado general y vago hacerlo como «acción». Específicamente, karma significa acciones mentales, verbales y físicas que conducen a consecuencias que afectan a la vida y que la constituyen. El moderno punto de vista materialista considera que las estructuras de nuestras vidas presentes han sido causadas por encarnaciones genéticas de las experiencias sutilmente codificadas de millones de anteriores representantes de nuestra especie, a través del proceso de evolución biológica. El punto de vista budista considera que las estructuras de nuestras vidas presentes han sido causadas por millones de vidas previas, sutilmente codificadas en un gen espiritual que llevamos con nosotros, combinando con los genes físicos que recibimos de nuestros padres, en un complejo proceso de evolución espiritual y biológica. (Padma Sambhava. El libro tibetano de los muertos. Traducción, introducción y comentarios de Robert A. F. Thurman. Editorial Kairós. Quinta edición, Enero del 2005. Página 333).

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